Franz Overbeck: La vida arrebatada de Friedrich Nietzsche

| domingo, mayo 31, 2009


Franz Overbeck: La vida arrebatada de Friedrich Nietzsche. Iván de los Ríos (ed. y tr.). Madrid: Errata naturae, 2009.

Este pequeño libro es un documento imprescindible para quienes estén interesados en la figura de Nietzsche. Lo componen fragmentos del legado póstumo del teólogo alemán y amigo personal de Nietzsche, Franz Overbeck. Los fragmentos fueron seleccionados por su amigo y discípulo Carl Bernoulli para su publicación en 1908. Esta edición viene acompañada por algunos textos que Bernoulli decidió dejar fuera por ser políticamente incorrectos. Algunos de los temas que más me han interesado son estos:
  • Overbeck afirma que el verdadero talento de Nietzsche residía en sus dotes como crítico. Pero ejerció ese talento con una violencia tal sobre sí mismo que su único destino podía ser la autodestrucción y la locura.
  • La locura de Nietzsche fue "certera y fulgurante", una catástrofe que tuvo lugar entre la Nochebuena de 1888 y la Noche de Reyes de 1889. Pero, según Overbeck, Nietzsche ya no estaba en sus cabales desde mucho antes. Cuando en 1884 le comunica su descubrimiento del eterno retorno lo hace de un modo extraño, como si de una revelación de ultratumba se tratase. Retrospectivamente Overbeck no duda en tomar este síntoma como un indicio suficiente de que Nietzsche ya había perdido el juicio.
  • La supuesta ascendencia polaca que Nietzsche reclama para sí en Ecce homo no es sino una fantasía imposible de documentar.
  • El Nietzsche-Archiv, fundado por su hermana Elizabeth Förster-Nietzsche, desfiguró intencionadamente la imagen del filósofo para adaptarla a modas políticas que le repelían profundamente. Por ejemplo, Elizabeth sugiere en su biografía que su hermano fue devoto cristiano durante un tiempo, que sus invectivas contra el cristianismo se debían al consumo de opiáceos, que fue afín al movimiento antisemita, que le gustaban su cuñado y las mujeres emancipadas, y que pudo tener inclinaciones homosexuales. A todo esto, el amigo fiel que fue Overbeck afirma rotundamente que no son sino lamentables disparates. Overbeck romperá todo tipo de relación con el Nietzsche-Archiv hasta el punto de negarles la correspondencia que mantuvo con Nietzsche.
  • Overbeck se entera de la locura de Nietzsche cuando Jakob Burkhardt lo visita en su casa el 6 de enero de 1889. Burkhardt lleva una carta que le ha enviado Nietzsche, la carta definitiva que revela la catástrofe que ya ha ocurrido en Turín. Overbeck no deja de sorprenderse de que Nietzsche haya tomado como confidente a alguien tan opuesto como Burkhardt.
  • Overbeck reconoce que su amistad con Nietzsche se asentaba sobre su reconocimiento de la infinita superioridad intelectual del autor del Zaratustra y el reconocimiento de Nietzsche de su capacidad para ser un hombre feliz.
  • El relato de la locura de Nietzsche que hace Overbeck es estremecedor. En su primer encuentro, un rayo de lucidez atraviesa la conciencia de Nietzsche y se arroja llorando en brazos de Overbeck. Pero pronto lo asalta el delirio y comienza "una turbulenta alegría traducida al instante en un cúmulo de risas y bramidos salvajes, Nietzsche bailaba y rodaba por el suelo ejecutando una serie de actos cuya completa descripción prefería ahorrarle a Köselitz..." (p. 95) Cuando años después lo visita en casa de la madre de Nietzsche el cambio que se ha operado en el filósofo es terrible. "No me dirigió la palabra, tan sólo a ratos orientaba sus ojos hacia mí con la mirada quebrada y parcialmente hostil. Tuve la impresión de estar ante un animal moribundo y noble que se refugia en un rincón a esperar la muerte". (p. 101)
  • Overbeck observa irónicamente que Nietzsche, que siempre deseó acompañarse de animales terribles como el león o el aguila, terminase siendo acaparado por su hermana, que no es más que un humilde gorrión.
En general, los fragmentos de Overbeck son los apuntes íntimos de un amigo fiel y, por tanto, un documento interesantísimo para conocer a un Nietzsche más personal y humano.

Martin Cohen: Cuentos filosóficos

| miércoles, mayo 27, 2009


Martin Cohen: Cuentos filosóficos. Natalia Fernández Matienzo (tr.) Barcelona: Ariel, 2009

Otra historia irreverente de la filosofía en la vieja línea de Diógenes Laercio: anécdotas biográficas más sucinta explicación de las ideas fundamentales de cada filósofo. Es una propuesta útil que se venderá bien, sobre todo entre aquellos dedicados a la docencia de la filosofía, que encontrarán en este libro abundantes historias curiosas para captar la atención del alumno.

Ahora bien, Cuentos filosóficos tiene graves defectos que es necesario mencionar. En primer lugar, la falta de originalidad y la consolidación de los prejuicios habituales en una historia de la filosofía de corte anglosajón, marcada por Russell y Popper. Cohen no duda en descalificar totalmente a algunos de los protagonistas bajo la acusación de fascismo, una específica perversidad filosófica que arranca en Platón y afecta a pensadores tan dispares como Hegel, Marx o Heidegger. Es especialmente cruel su diatriba contra Marx.

En segundo lugar, los errores de la traducción son imperdonables. Al faltar palabras, el texto se vuelve oscuro y contradictorio. En el capítulo sobre Spinoza se dice "En consecuencia, un hombre libre piensa nada menos que en la muerte; y su sabiduría es una meditación, no de la muerte, sino de la vida". En el capítulo sobre Hegel, "Schopenhuaer lo acusó de ejercer no sólo la filosofía sino también todas las formas de la literatura alemana, una influencia devastadora o, podríamos decir, estrictamente hablando, estupefaciente y pestífera'".

Otros libros de Martin Cohen son 101 dilemas éticos y 101 problemas de filosofía, publicados en Alianza Editorial. La idea básica de ambos también es interesante: acercar la filosofía al alumno planteándole casos prácticos para que reflexione y sirvan de punto de partida para el debate, es decir, plantearle la filosofía como una actividad, enseñarle a filosofar. Sin embargo, en muchas ocasiones, ni los casos ni los razonamientos que Cohen utiliza me parecen adecuados al fin propuesto.

Martin Cohen es editor de la revista digital The Philosopher.

Fallece Mario Benedetti

| lunes, mayo 18, 2009
En memoria de Mario Benedetti, fallecido ayer a los 89 años de edad, un fragmento de la película El lado oscuro del corazón (Eliseo Subiela, 1992). Oliverio (Darío Grandinetti), poeta y publicista, seduce a su amada prostituta recitándole el conocido "No te salves", incluido en Poemas de otros (1972). A continuación el propio Benedetti, interpretando a un poeta alemán, no se sabe si aburre o entretiene a otra joven profesional, con una extraña versión nativa de "Corazón, coraza", del libro Noción de patria (1962).

Slavoj Žižek: En defensa de la intolerancia

| sábado, mayo 16, 2009


Slavoj Žižek: En defensa de la intolerancia. Javier Eraso Ceballos y Antonio José Antón Fernández (tr.) Madrid: sequitur, 2008.

De los libros de Žižek que he leído este es el que más me ha gustado. Breve, claro, contundente, provocador y divertido. La hipótesis que Žižek desarrolla es muy elemental: la ideología multicultural, es decir, la lucha por el reconocimiento de los diferentes estilos de vida, es la ideología oficial del capitalismo global. Para Žižek es como la cháchara del neurótico que habla y habla al analista para ocultar su verdadero secreto. La defensa de los derechos de todo tipo de minorías es la cortina de humo que oculta la despolitización de la economía, el no cuestionamiento del marco económico general.
La gran novedad de nuestra época post-política del "fin de la ideología" es la radical despolitización de la esfera de la economía: el modo en que funciona la economía (la necesidad de reducir el gasto social, etc.) se acepta como una simple imposición del estado objetivo de las cosas. Mientras persista esta esencial despolitización de la esfera económica, sin embargo, cualquier discurso sobre la participación activa de los ciudadanos, sobre el debate público como requisito de la decisión colectiva responsable, etc. quedará reducido a una cuestión "cultural" en torno a diferencias religiosas, sexuales, étnicas o de estilos de vida alternativos y no podrá incidir en las decisiones de largo alcance que nos afectan a todos. La única manera de crear una sociedad en la que las decisiones de alcance y de riesgo sean fruto de un debate público entre todos los interesados, consiste, en definitiva, en una suerte de radical limitación de la libertad del capital, en la subordinación del proceso de producción al control social, esto es, en una radical re-politización de la economía. (p. 110)
Esto no significa desprecio hacia los avances conseguidos para la igualdad de sexos y minorías raciales. Significa que reducir la política a esta lucha es abandonar la verdadera política, es entregar la política a la extrema derecha (Le Pen, Haider, Buchanan), la única que hoy día, según Žižek, hace política con pasión. El resto de los partidos se limita a vegetar, que es la única actividad posible en este tiempo dominado por la figura del "último hombre" de Nietzsche.
El problema, sin embargo, está en que, con su continuada transformación hacia un régimen "postpolítico" tolerante y multicultural, el sistema capitalista es capaz de neutralizar las reivindicaciones queers, integrarlas como "estilos de vida". ¿No es acaso la historia del capitalismo una larga historia de cómo el contexto ideológico-político dominante fue dando cabida (limando el potencial subversivo) a los movimientos y reivindicaciones que parecían amenazar su misma supervivencia? Durante mucho tiempo, los defensores de la libertad sexual pensaron que la represión sexual monogámica era necesaria para asegurar la pervivencia del capitalismo; ahora sabemos que el capitalismo no sólo tolera sino que incluso promueve y aprovecha las formas "perversas" de sexualidad, por no hablar de su complaciente permisividad con los varios placeres del sexo. ¿Conocerán las reivindicaciones queers ese mismo fin?
Sin duda, hay que reconocer el importante impacto liberador de la politización postmoderna en ámbitos hasta entonces considerados apolíticos (feminismo, gays y lesbianas, ecología, cuestiones étnicas o de minorías autoproclamadas): el que estas cuestiones se perciban ahora como intrínsecamente políticas y hayan dado paso a nuevas formas de subjetivación política ha modificado completamente nuestro contexto político y cultural. No se trata, por tanto, de minusvalorar estos desarrollos para anteponerles alguna nueva versión del esencialismo económico; el problema radica en que la despolitización de la economía favorece a la derecha populista con su ideología de la mayoría moral y constituye el principal impedimento para que se realicen esas reivindicaciones (feministas, ecologistas, etc.) propias de las formas postmodernas de la subjetivación política. En definitiva, se trata de promover "el retorno a la primacía de la economía" pero no en perjuicio de las reivindicaciones planteadas por las formas postmodernas de politización, sino, precisamente, para crear las condiciones que permitan la realización más eficaz de esas reivindicaciones. (pp. 68-69)
La pseudo-política que Žižek describe en este libro recuerda mucho a la que el gobierno socialista lleva a cabo en este país. Se sobreentiende que el modelo capitalista global es el único viable, no importa las catástrofes planetarias y locales que haya podido engendrar. Lo único sujeto a debate es la píldora del día después, la ley del aborto o la educación para la ciudadanía. Desgraciadamente, a la derecha no le cuesta nada retorcer este argumento a su favor. Pero lo que en realidad reclama Žižek es un auténtico giro democrático a la izquierda.

Otras de las sugerentes ideas que Žižek desarrolla en el libro es el modo el que el capitalismo global absorbe cualquier tipo de resistencia o negatividad. ¿Quién no ha experimentado alguna vez la típica maniobra del poder que, para evitar que una protesta social concreta condense metafóricamente un descontento general latente, moviliza a la prensa y expertos de todo tipo y les encarga limitar y subsanar las causas específicas de esa reivindicación puntual?
Pensemos en el ejemplo clásico de la protesta popular (huelgas, manifestación de masas, boicots) con sus reivindicaciones específicas ("¡No más impuestos!", "¡Acabemos con la explotación de los recursos naturales!", "¡Justicia para los detenidos!"...): la situación se politiza cuando la reivindicación puntual empieza a funcionar como una condensación metafórica de una oposición global contra Ellos, los que mandan, de modo que la protesta pasa de referirse a determinada reivindicación a reflejar la dimensión universal que esa específica reivindicación contiene (de ahí que los manifestantes se suelan sentir engañados cuando los gobernantes, contra los que iba dirigida la protesta, aceptan resolver la reivindicación puntual; es como si, al darles la menor, les estuvieran arrebatando la mayor, el verdadero objetivo de la lucha). Lo que la post-política trata de impedir es, precisamente, esta universalización metafórica de las reivindicaciones particulares. La post-política moviliza todo el aparato de expertos, trabajadores sociales, etc. para asegurarse que la puntual reivindicación (la queja) de un determinado grupo se quede en eso: en una reivindicación puntual. No sorprende entonces que este cierre sofocante acabe generando explosiones de violencia "irracionales": son la única vía que queda para expresar esa dimensión que excede lo particular. (p. 40)
Este es el funcionamiento típico del capitalismo. En este caso Žižek comparte las ideas de Deleuze. El capitalismo es una marea que desterritorializa, que, merced al poder igualador del dinero, borra todas las identidades. Hoy día empezamos a notar en Europa y Estados Unidos que el capital de las multinacionales ya trata por igual al obrero estadounidense que al mexicano. En el mundo global todos valen lo mismo. Y la única oposición posible es la vuelta al origen, a la comunidad identitaria, es decir, el fundamentalismo o el fascismo. El problema es que este resurgir de la territorialización es un mero síntoma del avance imparable del capital, que apenas tiene que hacer esfuerzo alguno para absorber el sueño del retorno a los viejos valores, a la comunidad original.

Por último, un párrafo típico del Žižek irreverente y divertido donde se mezclan San Agustín, Adorno y la Viagra:
La paradoja de la erección consiste en lo siguiente: la erección depende enteramente de mí, de mi mente (como en el chiste: "¿Cuál es el objeto más práctico del mundo? El pene, ¡porque es el único que funciona con un sencillo pensamiento!"); pero, simultáneamente, es algo sobre lo que no tengo ningún control (si los ánimos no son los adecuados, ningún esfuerzo de concentración o de voluntad podrá provocarla; de ahí que, según San Agustín, el que la erección escape al control de la voluntad es un castigo divino que sanciona la arrogancia y la presunción del hombre, su deseo de convertirse en dueño del universo...). Por decirlo con los términos de la crítica de Adorno contra la mercantilización y la racionalización: la erección es uno de los últimos vestigios de la auténtica espontaneidad, algo que no puede quedar totalmente sometido por los procedimientos racional-instrumentales. Este matiz infinitesimal (el que no sea nunca directamente "yo", mi Yo, el que decide libremente sobre la erección), es decisivo: un hombre sexualmente potente suscita atracción y deseo no porque su voluntad gobierne sus actos, sino porque esa insondable X que decide, más allá del control consciente, la erección, no le plantea ningún problema. (pp. 97-98)
Enlaces
  1. Zizek en español
  2. Zizek en wikipedia
  3. pacoPRoFeBLog: Antz

Gore Vidal: Juliano el Apóstata

| martes, abril 28, 2009


Gore Vidal: Juliano el Apóstata. Eduardo Mansillo (tr.) Barcelona: Edhasa, 2008.

Gore Vidal nació en Nueva York en 1925. Homosexual de ideas políticas progresistas ha sido durante años la conciencia crítica de Norteamericana. Publicó principalmente novelas históricas y ensayos de corte político. Una de esas novelas es Juliano el Apóstata (1964). Ganó el National Book Award en 1993 por un ensayo sobre la historia reciente de Estados Unidos. También fue guionista en Hollywood. Aunque no aparezca en los títulos de crédito, participó en la adaptación de Ben-Hur (William Wyler, 1959). A Vidal se le atribuye la tensión homosexual entre el protagonista, Charlton Heston, y su amante despechado, Stephen Boyd (Messala). Así lo confirma el propio Vidal en el imprescindible documental El celuloide oculto (1995).



Para terminar este breve apunte biográfico, quiero destacar los pronunciamientos de Gore Vidal acerca de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Según Vidal fueron "consentidos" por el gobierno estadounidense para justificar así la invasión de Afganistán e Iraq. La prueba de ello es que los aviones secuestrados permanecieron en el aire durante más de una hora sin que ningún caza se les acercase. El NORAD (North American Aerospace Defense Coomand) falló de un modo tan estrepitoso, que resulta imposible no albergar sospechas acerca de la intencionalidad de tamaño error.



Juliano el Apóstata reconstruye fielmente, en la línea del Yo, Claudio de Robert Graves, la vida del emperador romano Flavio Claudio Juliano (332-363). Es más conocido como Juliano el Apóstata, pues intentó revitalizar los antiguos ritos paganos y cerrar el paso a la superstición galilea. Para narrar la historia de Juliano, Vidal acude al recurso literario de la correspondencia entre dos de sus seguidores, los filósofos Libanio y Prisco, y a las memorias y diarios del propio Juliano. Prisco las habría robado en el lecho de muerte de Juliano y Libanio desea inútilmente publicarlas años después, cuando el cristianismo se ha hecho tan poderoso que no admite ningún tipo de oposición.

La religiosidad de Juliano es una mezcla de filosofía, mística y magia. Heredero del neoplatonismo sitúa como divinidad máxima al Uno. Este se manifiesta a los hombres a través de visiones, que en el caso de Juliano están asociadas al Sol, y rituales antiguos como los misterios de Eleusis o el culto a Mitra. Además se aferra al poder de los oráculos (Delfos), los rituales homéricos del sacrificio de bueyes y aves y los sueños proféticos. El cristianismo no está a altura de esta exuberancia religiosa y, en consecuencia, se dedica a rapiñar todos los elementos relevantes y respetados de otros cultos para hacer una burda imitación. Así se lo explica el mago Máximo a su discípulo Juliano:
Máx.-Algunos han preguntado: ¿Creamos nosotros a esos dioses o ellos nos han creado a nosotros? Éste es un debate antiguo. ¿Somos un sueño de la mente divina, o cada uno de nosotros es un soñador aislado, que evoca su propia realidad? Aunque no puede saberse con seguridad, los sentidos nos dicen que existe una sola creación y que estamos contenidos en ella para siempre. Ahora bien, los cristianos tratan de imponer un mito rígido y último sobre lo que nosotros sabemos que es variado y extraño. No, ni siquiera un mito, porque el Nazareno existió en carne y hueso, mientras los dioses a los que rendimos culto nunca fueron hombres; más bien son cualidades o poderes hechos poesía para que los conozcamos. La poesía desapareció con el culto del judío muerto. Los cristianos quieren reemplazar nuestras hermosas leyendas por los registros policiales de un rabinoreformador judío. A partir de este material inverosímil esperan lograr una síntesis final de todas las religiones conocidas. Ahora se apropian de nuestras festividades. Transforman las deidades locales en santos. Nos quitan nuestros ritos de misterio, en particular el de Mitra. Los sacerdotes de Mitra son llamados «padres». Así los cristianos llaman «padres» a sus sacerdotes. Incluso imitan la tonsura, esperando impresionar a los nuevos conversos con los adornos familiares de un culto más antiguo. Han empezado a llamar al Nazareno «salvador» y «curador». ¿Por qué? Porque uno de nuestros más amados dioses es Asclepio, a quien llamamos «salvador» y «curador».
Jul. —Pero nada hay en Mitra que iguale al misterio cristiano —sostuve para mi mal—. Por ejemplo la Eucaristía, la toma del pan y el vino, cuando Cristo dijo: «Aquel que coma de mi cuerpo y beba de mi sangre alcanzará la vida eterna». Máximo sonrió.
Max. —No descubro ningún secreto sobre Mitra si os digo que nosotros también somos partícipes de un alimento simbólico, al recordar las palabras del profeta persa Zaratustra, que dijo a aquellos que rendían culto a el Dios Uno... y a Mitra: «Aquel que coma de mi cuerpo y beba de mi sangre, se hará uno conmigo y yo con él; él mismo no conocerá la salvación». Esto fue dicho seis siglos antes del nacimiento del Nazareno. (p.135)
A Prisco le llaman la atención las incoherencias del pensamiento religioso de Juliano. Por un lado, la sensatez de no aceptar a un judío rebelde como dios, y, por otro, compartir con las legiones el culto a Mitra, que, casualmente, nació de un rayo que abrió una roca, el 25 de diciembre, mientras los pastores miraban su nacimiento. Prisco tiene un punto de vista materialista y escéptico acerca de las creencias religiosas y, al contrario que a Libanio, le resulta imposible comprender los éxtasis místicos de Juliano. Este es uno de ellos:
Vi al mismo dios mientras caía de rodillas entre matorrales de salvia, y los rojos y oblicuos rayos daban de lleno en mi rostro. Oí aquello que no puede escribirse ni decirse y vi aquello que no puede ser registrado en palabras ni en imágenes.Y aún ahora, años después, es tan vivo en el recuerdo como lo fue en ese momento. Porque yo fui elegido en esa ladera para la gran tarea en la que ahora estoy comprometido: la restauración del culto del Dios, Uno, en toda su hermosa singularidad. (p. 146)
La crítica a la religión cristiana que Juliano lleva a cabo en sus memorías podría repetirse hoy día tal cual con los mismos argumentos. Así que, a pesar de ser una cita un poco larga y, por tanto, inadecuada para un blog, allá va el discurso que debería oírse en las escuelas en lugar de la clase de religión, el saber de Juliano el Apóstata:
Jesús fue, simplemente, un sacerdote judío renovador, tan exclusivo como los demás judíos, que no tenía ningún interés en hacer proselitismo fuera del pequeño mundo de los judíos. Los problemas que tuvo con Roma no eran de carácter religioso (¿cuándo Roma persiguió a alguien por sus creencias religiosas?), sino político. Este Jesús pensó que él era el mesías. Ahora bien, el mesías es una especie de héroe judío que, de acuerdo con la leyenda, un día establecerá un imperio judío que durará hasta el fin del mundo. Evidentemente no es un dios, y mucho menos el hijo del Dios Uno. El mesías ha sido objeto de muchas profecías judías, y Jesús representó cuidadosamente cada uno de los requerimientos proféticos para parecerse a este héroe (el mesías entraría en Jerusalén sobre un asno, así lo hizo él, etcétera). Pero la cosa salió mal. El pueblo no le dio su apoyo. Su dios lo abandonó. Él recurrió a la violencia. Con una gran banda de rebeldes tomó el templo, anunciando que había llegado con una espada. Debía lograr para sí mismo lo que su dios no le concedía. Acabó no siendo un dios ni tampoco el mesías judío, sino un rebelde que trataba de convertirse en el rey de los judíos. Con bastante razón, nuestro gobernador lo ejecutó.
Las prédicas morales del Galileo, aunque a menudo han sido registradas incoherentemente, están más allá de toda crítica. Predicó la honestidad, la sobriedad, la bondad y una suerte de ascetismo. Es decir, era un rabino judío igual a todos, con tendencias fariseas. Se parece a Marco Aurelio en una forma grosera. Comparado con Platón o Aristóteles, es un niño.
Lo sorprendente de nuestra época es que un rabino provinciano y simple fuera convertido de forma tan extraordinaria en un dios por Pablo de Tarso, quien superó a todos los embaucadores y tramposos que hayan existido en cualquier lugar del mundo. Como señaló con tanta agudeza Porfirio el siglo pasado, «Los dioses han declarado que Cristo ha sido sumamente piadoso; él se ha hecho inmortal y su memoria es estimada por ellos. Mientras tanto, los cristianos son una secta corrompida, contaminada y sumergida en el error». En la actualidad, la situación es todavía peor. Para cuando Constantino, Constancio y la horda de obispos acabaron con Jesús, poco quedó de su mensaje inicial. Cada vez que se reunían en sínodo se alejaban más de las enseñanzas originarias del hombre. La concepción del triple dios es su última obra maestra.
Una razón por la que los galileos se hicieron cada vez más peligrosos y poderosos reside en su continua asimilación de nuestros ritos y fechas sagradas. Puesto que, con razón, consideraban el culto de Mitra como su principal rival, desde hace años se han venido apropiando de diversos aspectos de los ritos de Mitra y los han incorporado a sus propias ceremonias. (pp. 497-498)

[...]

—Nadie —dije- será perseguido por mí a causa de su fe. -Hubo un relajamiento general de la tensión. Pero aún se mostraban cautelosos-. Por supuesto, me gustaría convenceros de que estoy en lo justo. Pero puesto que la verdad es tan clara como el sol, si ya no la veis, simplemente no la veréis. Pero no puedo permitiros que perjudiquéis a los demás, como lo habéis hecho durante tantos años. No catalogaré los delitos que habéis cometido, o permitido. Los asesinatos, los latrocinios, los vicios más propios de bestias salvajes que de sacerdotes, inclusive aquellos de fe equivocada. Aquí están vuestros últimos delitos. —Mostré un grueso fajo de documentos-. Peticiones de asesinato y peticiones de propiedad... ¡Oh, cómo amáis las riquezas de este mundo.
Sin embargo, vuestra religión predica que no debéis responder a los ataques, o ir ante la ley o incluso tener propiedades, ¡mucho menos robarlas! Se os ha enseñado a no considerar nada como propio, salvo vuestro lugar en otro mundo mejor. Sin embargo, usáis joyas, vestís ricas túnicas, construís grandes basílicas, todo en este mundo no en el futuro. Se os ha enseñado a despreciar el dinero; sin embargo, lo acumuláis. Se os ha dicho que cuando recibáis un daño no os venguéis, que es un error devolver mal por mal. Sin embargo, lucháis entre vosotros como la chusma, torturando y matando a quienes os critican. No sólo habéis puesto en peligro la verdadera religión, sino también la seguridad del estado cuyo primer magistrado soy yo, por voluntad del cielo. No sois merecedores ni siquiera del Nazareno. Si no podéis vivir de acuerdo con los preceptos que estáis dispuestos a defender con el cuchillo y el veneno (alusión al envenenamiento de Arrio por Atanasio), ¿qué sois sino hipócritas?(pp. 504-505)
Los momentos clave en la vida de Juliano: El Emperador Constancio asesina a casi toda su familia para suprimir posibles herederos y sólo sobreviven Juliano y su hermano Galo. Son alejados del poder y reciben educación cristiana en la pequeña población de Nicomedia. Juliano se inclina hacia la filosofía y se instruye en una Atenas decadente repleta de cínicos y galileos. Mientras tanto su hermano se convierte en un psicópata, es nombrado César de Oriente y ejecutado poco después. Juliano es nombrado César de las Galias y consigue importantes victorias militares contra los bárbaros. Constancio, temeroso de la fuerza de Juliano, planea asesinarlo pero, afortunadamente, muere antes de poder ejecutar su plan. Juliano es coronado emperador y se enfrenta al cristianismo. Termina creyendo, como muchos otros, que es la reencarnación de Alejandro e inicia una campaña militar suicida contra la gigantesca Persia. Muere a manos de sus propios hombres, en medio de un cómplot cristiano.

La historia de Juliano tiene cierto aire de tragedia pues "llega demasiado tarde" para restaurar los antiguos dioses; el cristianismo ya se ha apoderado del mundo. Además, Juliano es consciente de que los dioses se han retirado, se han desvanecido. Es el fin de una época. Como bien dice Libanio al final del libro, cuando los bárbaros rompan los muros del imperio "no encontrarán nada valioso que tomar, sólo reliquias vacías. Ha desaparecido el espíritu de lo que éramos" (p. 755)

Gilles Deleuze: Dos regímenes de locos.

| domingo, abril 12, 2009


Gilles Deleuze: Dos regímenes de locos. Textos y entrevistas (1975-1995). José Luis Pardo (tr.) Valencia: Pre-textos, 2007.

Segundo volumen de la recopilación de entrevistas y textos sueltos de Deleuze. Al primer volumen, titulado La isla desierta, le sigue este otro, Dos regímenes de locos. La naturaleza de los artículos es muy variada pero algunos de los temas son bastante recurrentes: Guattari, Foucault, Negri, Nietzsche, Spinoza, Hume, Bergson, Proust, Francis Bacon, Freud, la imagen-movimiento, el cuerpo sin órganos, la esquizofrenia, el rizoma, Palestina, Baader-Meinhof...

Cito algunos textos representativos porque me siento incapaz de traducir a Deleuze a un lenguaje que no sea el suyo propio:

1. Psicoanálisis
El fenómeno del delirio nunca es la reproducción (ni siquiera imaginaria) de una historia familiar a propósito de una carencia. Es, bien al contrario, un excedente de historia, una amplia deriva de la historia universal. Lo que el delirio pone en movimiento son las razas, las civilizaciones, las culturas, los continentes, los reinos, los poderes, las guerras, las clases y las revoluciones. (Esquizofrenia y sociedad, p. 47)

Hay que invertir la fórmula de Freud: el inconsciente es lo que debemos producir, produzcámoslo o, de lo contrario, nos quedaremos con nuestros síntomas, nuestro yo y nuestro psicoanalista. (...) Producir el inconsciente no es fácil, no puede hacerse de cualquier manera, con un lapsus o un chiste, ni siquiera con un sueño. El inconsciente es una sustancia que hay que fabricar, situar, hacer circular, un espacio social y político que hay que conquistar. Una revolución es una tremenda producción de inconsciente, y no hay mucho más en ella, y eso no tiene nada que ver con un lapsus o un acto fallido. (Cuatro propuestas sobre el psicoanálisis, p. 88)
2. Fascismo y sociedades de control.
Por muy actual y poderoso que sea en muchos países, el viejo fascismo ya no es el problema de nuestro tiempo. Se está instalando un neofascismo en comparación con el cual el antiguo quedará reducido a una forma folklórica (…) En lugar de ser una política y una economía de guerra, el neofascismo es una alianza mundial para la seguridad, para la administración de una ‘paz’ no menos terrible, con una organización coordinada de todos los pequeños miedos, de todas las pequeñas angustias que hacen de nosotros unos microfascistas encargados de sofocar el menor gesto, la menor cosa o la menor palabra discordante en nuestras calles, en nuestros barrios y hasta en nuestros cines. (El judío rico, p. 133)

Un pensador como Michel Foucault analizó dos tipos de sociedades muy cercanas a las nuestras. Unas, a las que llamaba sociedades de soberanía, y otras a las que llamaba sociedades disciplinarias. Él hacía coincidir con Napoleón, la transición típica de una sociedad de soberanía a una sociedad disciplinaria. La sociedad disciplinaria se definía -los análisis de Foucault a este respecto son célebres- por la constitución de espacios de encierro: cárceles, escuelas, talleres, hospitales. Las sociedades disciplinarias tenían necesidad de ellos. Este análisis ha engendrado ciertas ambigüedades en algunos lectores de Foucault, porque han creído que éste era su pensamiento definitivo. Pero evidentemente no es así. Foucault nunca pensó, y así lo dijo con toda claridad, que las sociedades disciplinarias fueran eternas. Todo lo contrario: pensaba obviamente que estamos entrando en un nuevo tipo de sociedad. Claro que quedan toda clase de residuos de las sociedades disciplinarias, y así será durante años y años, pero ya sabemos que estamos ingresando en otro tipo de sociedad que podríamos llamar, según el término propuesto por Burroughs -por quien Foucault sentía una viva admiración-, sociedades de control. Estamos entrando en unas sociedades de control, que se definen de un modo completamente distinto a las sociedades de disciplina. Los que cuidan de nosotros ya no tendrán necesidad de espacios de encierro. Todo esto, las carceles, las escuelas, los hospitales, está ya hoy en día puesto en cuestión permanentemente. ¿No es mejor dispensar los cuidados a domicilio? Sí, no cabe duda de que éste es el porvenir. Los talleres, las fábricas, se están desmoronando por todas partes. ¿No es preferible un régimen de subcontratación y el trabajo a domicilio? ¿No hay otras formas de castigar a la gente diferentes de las cárceles? Las sociedades de control no necesitarán ya espacios de encierro. Ni siquiera la escuela. Tenemos que estar atentos a los temas emergentes, que se desarrollarán durante los próximos cuarenta o cincuenta años, y que nos explican que lo más deseable sería reunir al mismo tiempo la educación y la profesión. (¿Qué es el acto de creación?, p. 287)
3. Palestina.
Los combatientes palestinos proceden de los refugiados. Israel pretende vencer a estos combatientes produciendo miles de nuevos refugiados, de los que nacerán nuevos combatientes.
Debemos decir, y no únicamente a causa de nuestras relaciones con el Líbano, que el Estado de Israel está asesinando a un país frágil y complejo. Y hay otra cosa. El modelo palestino-israelí es determinante para los problemas actuales relacionados con el terrorismo, incluida Europa. La alianza mundial de los Estados, la organización de una policía y una jurisdicción mundial, como se anuncian, conducen necesariamente a una ampliación de acuerdo con la cual cada vez más personas quedarán asimiladas a "terroristas" potenciales. Nos encontramos en una situación análoga a la de la guerra de España, cuando España sirvió como laboratorio de experimentación para un futuro aún más terrible. (Los obstáculos, p. 154)
4. Nietzsche.
Mientras el lector se obstine en (1) ver en el "esclavo" nietzscheano a alguien que se encuentra dominado por un amo y que merece encontrarse así; (2) comprender la voluntad de poder como una voluntad que quiere y busca el poder; (3) concebir el Eterno Retorno como el fastidioso retorno de lo mismo; (4) imaginar al superhombre como una raza de amos, toda relación positiva entre Nietzsche y el lector será imposible. Nietzsche aparecerá como un nihilista o, aún peor, como un fascista, en el mejor de los casos como un profeta oscuro y terrorífico. (Prólogo a la edición americana de Nietzsche y la filosofía, p. 190)
5. Márketing literario o filosófico.
El marketing literario o filosófico (...) tiene sus principios particulares: 1. Es preciso que se hable de un libro, que dé que hablar, aunque el libro mismo no diga nada. En última instancia, se precisa que el libro sea sustituido por el conjunto de los artículos de periódico, entrevistas, coloquios, programas de radio o televisión, hasta el punto de que podría muy bien no existir tal libro. Por este motivo, el trabajo al que se dedican los nuevos filósofos no reside en los libros que escriben sino en los artículos, periódicos y programas que pueden ocupar u obtener, en las entrevistas que puedan colocar, los dosieres que puedan inspirar, incluido un número de Playboy. (Sobre los nuevos filósofos y sobre un problemas más general, p. 135)
6. Literatura.
Todo el que tiene algo que decir es como un extranjero en su propia lengua. (El porvenir de la lingüística, p.80)

El índice completo del libro es el siguiente:

1. Dos regímenes de locos
2. Esquizofrenia y sociedad
3. Mesa redonda sobre Proust
4. Acerca del departamento de psicoanálisis de Vincennes
5. Nota a la edición italiana de Logique du sens
6. El porvenir de la lingüística
7. Sobre Le mysogyne
8. Cuatro propuestas sobre el psicoanálisis
9. La interpretación de los enunciados
10. El auge de lo social
11. Deseo y placer
12. El judío rico
13. Sobre los nuevos filósofos y sobre un problema más general
14. La peor manera de construir Europa
15. Dos preguntas sobre la droga
16. Hacer audibles fuerzas que en sí mismas no lo son
17. Los obstáculos
18. La queja y el cuerpo
19. Cómo puede la filosofía servir a los matemáticos e incluso a los músicos, incluso y sobre todo cuando no trata de música ni de matemáticas
20. Carta abierta a los jueces de Negri
21. Este libro es literalmente una prueba de inocencia
22. Ocho años después: entrevista
23. La pintura inflama la escritura
24. Manfred: una extraordinaria innovación
25. Prólogo a la anomalía salvaje
26. Los indios de Palestina
27. Carta a uno sobre el lenguaje
28. Prólogo a la edición americana de Nietzsche y la filosofía
29. Cine 1, estreno
30. Retrato del filósofo como espectador
31. El pacifismo, hoy
32. Mayo del 68 nunca ocurrió
33. Carta a uno: cómo trabajamos juntos
34. La grandeza de Yasser Arafat
35. Sobre los principales conceptos de Michel Foucault
36. Las zonas de inmanencia
37. Era una estrella de grupo
38. Prólogo a la edición americana de La imagen-movimiento
39. Foucault y la cárcel
40. El cerebro es la pantalla
41. Ocupar sin contar: Boulez, Proust y el tiempo
42. Prólogo a la edición americana de Diferencia y Repetición
43. Prólogo a la edición americana de Diálogos
44. Prólogo a la edición italiana de Mil mesetas
45. ¿Qué es el acto de creación?
46. Lo que la voz aporta al texto
47. Correspondencia con Dionys Mascólo
48. Las piedras
49. Epílogo a la edición americana: un retorno a Bergson
50. ¿Qué es un dispositivo?
51. Respuesta a una pregunta sobre el sujeto
52. Prólogo a la edición americana de La imagen-tiempo
53. Los tres círculos de Rivette
54. El engranaje
55. Carta-prólogo a Jean-Clet Martin
56. Prólogo a la edición americana de Empirismo y subjetividad
57. Prólogo: Una nueva estilística
58. Prólogo: Los pasos del tiempo
59. La guerra inmunda
60. Hemos inventado el ritornelo
61. Para Félix
62. La inmanencia: una vida

Slavoj Žižek: Bienvenidos al desierto de lo real

| lunes, abril 06, 2009


Slavoj Žižek: Bienvenidos al desierto de lo real. Cristina Vega Solís (tr.) Madrid: Akal, 2005.

Este libro de Žižek gira en torno a los atentados del 11/S y sus consecuencias. Pasiones de lo real, pasiones de la apariencia es el primer capítulo. Para Žižek el individuo de la sociedad consumista es la encarnación del Último Hombre nietzscheano: atrapado en mundo de cómodas apariencias siente aversión por cualquier acontecimiento real, aunque lo real sigue emergiendo en sus fantasías y pesadillas. El Último Hombre disfruta con las películas de catástrofes de Hollywood pero cuando se enfrenta a la catástrofe real del WTC se siente sobrepasado, desposeído de su paraíso artificial. Le ocurre como a Neo en Matrix cuando Morfeo pronuncia la conocida frase que da título al libro: "Bienvenido al desierto de lo real". Porque lo real, tan soñado en el cine y la literatura, sólo despierta náuseas cuando toma cuerpo en la realidad.

Sin embargo, esa pulsión de lo real en el Último Hombre no es honesta. A causa del carácter traumático o excesivo de lo real tendemos a convertirlo en espectáculo y diluir sus efectos. No es otro el motivo por el que los espectadores se vieron sistemáticamente expuestos al impacto de los aviones contra las Torres Gemelas. El atentado se convirtió en el Mal absoluto que era necesario combatir sin importar los medios. De ese modo, el fascismo emerge de las anodinas democracias occidentales con total naturalidad.

Debemos, según Žižek, evitar convertir en ficción lo real. Los atentados del 11/S no fueron expresión de ningún Mal absoluto que nos autorice a liberar nuestro instinto asesino-justiciero-fascista, cuyas acciones finalmente terminarán avergonzándonos como ocurrió en Abu-Ghraib. La única respuesta sensata a los atentados, dice Žižek, consiste en apreciar que no son terroristas solamente los que lanzaron los aviones contra las torres sino también todo el entramado financiero capitalista que está asolando el, así llamado, Tercer Mundo. Žižek no duda en utilizar la misma clave para interpretar el conflicto palestino-israelí: es un conflicto económico, no religioso, el último conflicto poscolonial.

Žižek es muy crítico con el actual modelo de democracia occidental donde se ha despolitizado la economía y toda la lucha se reduce a la integración de las minorías, al multiculturalismo y la tolerancia. Se nos escatima la verdadera esencia de la política y se nos hace partícipes de una mascarada hipócrita: tenemos que respetar todas las culturas y todas las costumbres pero no podemos cuestionar el capitalismo que reduce a cenizas cualquier sociedad en la que se instala.

Quizás el elemento más decepcionante del discurso de Žižek es la aceptación acrítica de la versión oficial de los atentados del 11/S, incluidos el ataque al Pentágono y el relato de la resistencia heroica de los pasajeros del vuelo UA93 que supuestamente se estrelló en Shanksville. Pero, una vez más, ¿dónde está el avión?


Fotogramas del documental Engaño global

Gonzalo Hidalgo Bayal: Paradoja del interventor

| miércoles, marzo 25, 2009
Gonzalo Hidalgo Bayal: Paradoja del interventor. Barcelona: Tusquets, 2006.

Del mismo modo que el protagonista de la primera historia de Si una noche de invierno un viajero... queda atrapado en la estación de tren de una ciudad perdida de provincias, así inicia también Hidalgo Bayal esta interesante novela, Paradoja del interventor. Un viajero desprevenido baja del tren para llenar su botella de agua en la penosa cantina de la estación y cuando viene a darse cuenta, sin previo aviso del interventor, el tren ya ha partido. Sin equipaje, sin dinero, sin papeles, "arrojado por los dioses" a una existencia y una ciudad desconocidas.

A partir de este momento el relato cobra tintes kafkianos pues las primeras impresiones que el viajero obtiene de la ciudad pertenecen al mundo del absurdo. Risa, miseria y desesperación se alternan en los misteriosos personajes que van dándose a conocer: el "hombre del rincón" que sólo habla latín, un doble de Cristo cuyo via crucis se compone de catorce bares de vino recio y peleón, el joven cantinero que sueña con viajar al Misisipi, el heraldo de la muerte que ha tomado la forma de una demacrada y silenciosa prostituta, el afilador y el guarda ferroviario que resultan ser gemelos telépatas, el trapero mondarín, el vendedor de barquillos cuyo destino arranca de un triple siete en la ruleta, y muchos otros, excepto aquel a quien nuestro protagonista realmente necesita, el interventor. Es él quien conoce las respuestas: cuándo pasará otro tren, adónde habrá ido su equipaje. Pero tanto pregunta por el interventor que así es como terminan todos llamándole, en eso es en lo que termina convirtiéndose.

El recién nacido interventor inicia su penoso via crucis existencial en una ciudad hostil, siempre acechado por la sombra del mal absoluto. Frío, hambre, miseria, vejaciones y crueldad son sus inequívocos compañeros de viaje. Creo que es especialmente relevante el papel de la basura, de la materia en descomposición, en la descripción de su existencia. Un poco al modo de Beckett. La ciudad por la que peregrina el interventor es una clara alegoría de la existencia humana. Y esta, en el fondo, atravesada por materia y tiempo, no es más que algo en permanente descomposición, un eterno adiós maloliente. Puede leerse la novela de Bayal como una breve lección de metafísica o como un relato de corte existencialista: el objeto es describir esa segunda existencia, la existencia real a la que somos arrojados sin piedad por los dioses y donde el infierno son los otros.

La solución que el heroico interventor elige para el problema metafísico de la existencia consiste en abdicar, renunciar, escapar, no ser. Del mismo modo que Bartleby, elige ser "la nada para siempre, ser el no ser." (p. 215)

Por último no me resisto a citar un texto desesperanzado sobre la crueldad sádica innata del adolescente. Allí donde un cierto reflejo rousseauniano nos sugiere buscar la bondad, el interventor sólo halla una expresión más del mal ontológico. Mientras un grupo de descerebrados juega a torturarle robándole su botella talismán el interventor reflexiona:
Eran risas forzadas, risas dueñas del mundo, como las carcajadas góticas del mal ontológico, el énfasis de una perversión natural, pero eran también, naturalmente, risas falsas, la necesidad tribal de afirmarse en la ejecución de una fechoría, de asentarse en los límites de la transgresión y de aferrarse, en fin, con tales prácticas de gamberrismo secundario a la única noción posible de felicidad en el escenario de su triste, aburrida y absurda adolescencia, un período de trivialidad existencial que no dejaba otra escapatoria que la crueldad gratuita y el ocio de la mezquindad. (...) A menundo, pensó, la juventud es una forma de idiotez. (pp. 127-128)
Enlaces:
  1. Entrevista a Gonzalo Hidalgo Bayal en elpais.com
  2. Blog de Gonzalo Hidalgo Bayal

Giorgio Agamben: La potencia del pensamiento

| lunes, marzo 16, 2009


Giorgio Agamben:
La potencia del pensamiento. Flavia Costa y Edgardo Castro (tr.) Barcelona: Anagrama, 2008.

Cuando despertó, Heidegger todavía estaba allí.

Bertrand Badiou (ed.): Paul Celan y Gisèle Celan-Lestrange. Correspondencia.

| miércoles, marzo 11, 2009


Bertrand Badiou (ed.): Paul Celan y Gisèle Celan-Lestrange. Correspondencia. F. Jarauta (prólogo), M. Armiño (tr. correspondencia) y J. Siles (tr. poemas). Madrid: Siruela, 2008.

La correspondencia entre Paul Celan y su esposa Gisèle es un documento fundamental para comprender el devenir biográfico del mejor poeta en lengua alemana de la segunda mitad del s. XX. Son 677 cartas, prolijamente anotadas, mediante las que podemos asistir casi en directo a la gestación de buena parte de su obra así como leer de primera mano las conflictivas relaciones de Celan con su entorno cultural. Así, la correspondencia aporta información interesante no sólo sobre la pareja Celan sino también acerca de Ingeborg Bachman, el Grupo 47, Heidegger, Cioran, Char, Michaux, Adorno, Scholem, el caso Goll... Veámoslo algo más detenidamente:

1. Gisèle.
Antes de hablar de su relación con Gisèle un breve apunte biográfico sobre Paul. Celan nació en Czernowitz, antigua Rumania, en 1920. En 1938 tras comenzar sus estudios de Medicina en París, regresa a casa para las vacaciones de verano, donde le sorprende el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Atrapado en su ciudad natal, comprobará el antisemitismo feroz del Ejército rojo, el régimen nazi y el gobierno nacionalista rumano. Sus padres mueren en campos de trabajo, de tifus Leo, y de un tiro en la nuca Friederike. Celan permanece en un campo de trabajo de Moldavia hasta que es liberado en 1944. Escapa del terror estalinista emigrando primero a Bucarest, luego a Viena, donde inicia una relación amorosa con Ingeborg Bachman, y finalmente a París, donde pedirá la nacionalidad francesa. Su verdadero apellido judío es Antschel que, rumanizado, queda Ancel. Celan, su pseudónimo poético, es el anagrama de Ancel.

Reinhard Federmann, Milo Dor, Ingeborg Bachmann y
Paul Celan. Reunión en 1952 del "Gruppe 47" en Niendorf


En 1951 conoce e inicia la correspondencia con Gisèle Lestrange, hija de una rica familia aristocrática y católica que no ve con buenos ojos sus relaciones con Celan: poeta, judío, apátrida... Contraen matrimonio en 1952. François, su primer hijo, muere al poco de nacer. Poco tiempo después, en 1955, nace Eric Celan. En 1957 retoma sus amoríos con Ingeborg Bachman lo cual inquieta levemente a Gisèle, aunque los efectos de las infidelidades de Paul apenas tienen eco en las cartas de Gisèle. Esto nos conduce a un aspecto esencial de su relación: la veneración religiosa de Gisèle hacia Paul, su amor incondicional y algo suicida. Así opina de Paul, a pesar de sus infidelidades:
Eres tan rico, conoces (con un conocimiento verdadero), tienes además un saber, todo esto es tan raro y te ha sido dado tan generosamente, y también has sabido no sólo guardarlo sino hacerlo fructificar y compartirlo. Es muy bello, lo sabes, me lo repito a menudo. [257, 6/8/1965]
Celan, por su parte, suele dar muestras de arrepentimiento. No quiere hablar de separación y se esfuerza en lo posible por salvar su matrimonio:
Ricito, vuelve a mí.
Por momentos, en estos últimos años, he creído que debía vivir con arreglo a otra ley. Pero soy, muy profundamente, fundamentalmente, su marido.
La comprendo, amor mío, la comprendo. Tantos sufrimientos, tanta soledad, tanta amargura. Pero, aquí, ahora, mi corazón está lleno de usted... (194, 18-1-1965)
Sin embargo, la relación se complica de 1962 en adelante debido a las crisis psicóticas de Paul. Es internado en hospitales psiquiátricos en cinco ocasiones. Por dos veces intenta asesinar a Gisèle. En 1965 la ataca con un cuchillo, y en 1967, amenaza con estrangularla, tras lo cual prueba a suicidarse clavándose un abrecartas en el pulmón. En medio de sus delirios llega incluso a decir que Dios le ha obligado a un sacrificio del estilo de Abraham que pone en peligro la vida de Eric. Según Celan, Dios le ha pedido que elija entre la poesía y Eric. Para tranquilidad de Gisèle dice haber elegido a su hijo.


Gisèle y Paul

A lo largo de la década de los sesenta puede observarse cómo las cartas de Gisèle evolucionan desde el apoyo más conmovedor a la desconfianza y el miedo. El avance irremediable de la locura y el peligro que corren tanto ella como su hijo son los motivos que producen una dolorosa separación final a la que Celan apenas sobrevivirá unos años. Léase, por ejemplo, este fragmento de Gisèle a Paul, ingresado en el psiquiátrico:
Sé la paciencia que necesitas. Sé lo largas que son las jornadas para ti. Pero ya vas mejor y ahora es preciso que esa mejoría se profundice y sea duradera. Tú no puedes, ni quieres, ¿verdad?, correr riesgos de nuevo, para Eric, para ti, para mí, volver a encontrarte en la misma situación que la del pasado octubre. Es preciso que vuelvas a encontrarte por completo en lo verdadero, en tu verdadero tú, entonces de nuevo podrás, estoy segura, escribir, leer, trabajar, y vivir a pesar de las dificultades y las injusticias que nos rodean. Entonces sabrás y podrás reconocer y alegrarte también de lo que no es malo y existe. Las cosas se volverán más sencillas. ¡Oh!, sé bien que todo es difícil en una vida como la nuestra, sé también la soledad, sé también el sufrimiento, sé también la incomprensión en la medida en que tú lo sabes, sino en cierta medida. Pero sé también que está Eric, que está su amor por nosotros dos, vivo y verdadero, sé también que la vida existe y que, a pesar de todo, no todo es malo en ella. [366, 14-3-1966]
En 1970 Celan se suicidó arrojándose al río Sena desde el puente Mirabeau.

2. El caso Goll

En 1949 Celan conoce al poeta Yvan Goll, ya por entonces enfermo de leucemia. No sólo le cuida en el hospital y asiste a su muerte sino que traduce sus poemas al alemán. Tras la muerte de Yvan, su esposa Claire le encarga una traducción remunerada de la poesía de su marido. Las reuniones de trabajo se prolongan hasta 1951. Sin embargo, Claire Goll impide la publicación del trabajo de Celan pues considera que se nota en demasía la marca del traductor. Poco después le acusa de plagio en cartas anónimas dirigidas a revistas literarias, editores y escritores.

A Celan no sólo le afectan las acusaciones de Claire sino también la pasividad de sus supuestos amigos del Grupo 47. Para estos, la poesía de Celan es demasiado abstracta y carece de compromiso político. Los ataques de Claire Goll se prolongarán durante la década de los sesenta y serán aprovechados por críticos literarios antisemitas para acusar a Celan de regodearse en el drama judío y hacer una poesía ininteligible. Celan, por ejemplo, sufre enormemente cuando se entera de que, durante sus lecturas, se mofan de su modo vehemente e histriónico de recitar.

La angustia que provoca en Celan el asunto Goll llega a desestabilizarlo por completo, agudizando en extremo sus crisis paranoicas.

3. Cioran
La relación de Paul Celan con Cioran revela detalles inesperados sobre la vida del propio Cioran. Celan traduce al alemán en 1962 el Breviario de podredumbre. La relación es amistosa y más de una vez Cioran es invitado a casa de los Celan. Sin embargo, desde el momento en que Cioran le confiesa su compromiso con movimientos políticos antisemitas rumanos, la desconfianza está sembrada. En 1967 Celan se entera de que Cioran no había abandonado Rumania en el 38, como él mismo afirmaba, sino en el 41 y, por tanto, había participado en la revolución legionaria que costó la vida a miles de judíos. A partir de ese momento, Celan rompe cualquier tipo de relación.

4. Heidegger
La relación de Celan con Heidegger también revela aspectos interesantes de la personalidad del filósofo alemán. Heidegger, cuyo compromiso nazi era conocido por todos, fue, sin embargo, una influencia fundamental en la poesía de Celan. En la década de los cincuenta Celan devoró Ser y Tiempo y Caminos del bosque. Heidegger también fue sensible al lenguaje hermético y místico de Celan. Su apoyo culminó en 1967 con la invitación a Celan para la lectura de poemas en la Universidad de Friburgo. Tras la lectura, Heidegger le invitó a su casa en Todtnauberg. Celan esperaba de Heidegger una muestra de arrepentimiento por el holocausto judío pero resulta que Heidegger, según su hijo, ni siquiera sabía que Celan era judío. Estas fueron las impresiones de Celan al respecto:
La lectura de Friburgo ha sido un éxito excepcional: 1.200 personas que me han escuchado conteniendo el aliento durante una hora, luego, después de haberme aplaudido largo rato, me han seguido escuchando todavía durante un cuarto de hora.
Heidegger había venido a mi encuentro - Al día siguiente de mi lectura he estado, con el señor Neumann, el amigo de Elmar, en la cabaña (Hütte) de Heidegger en la Selva Negra. Luego, en el coche, hubo un diálogo serio, con palabras claras de mi parte. El señor Neumann, que fue su testigo, me dijo luego que para él aquella conversación había tenido un carácter de época. Espero que Heidegger coja su pluma y escriba alg[una]s páginas haciéndose eco, y también como advertencia, mientras el nazismo remonta. [536, 2/8/1967]
En 1970 Celan es invitado de nuevo por Heidegger y este, al verlo, certifica que está "incurablemente enfermo [krank]"

5. René Char
Celan encontró un apoyo esencial en poetas franceses como Char y Michaux. En los momentos más angustiosos del caso Goll Celan escribió cartas a Sartre y a Char pidiendo ayuda, cartas que luego no envió. En la carta a Char dice algo sobre la poesía que merece ser tenido en cuenta a la hora de enfrentarse a los poemas del propio Celan:
... Para todo lo que en su obra no se abría -o aún no se abría- a mi comprensión, he respondido con el respeto y la espera: nunca se puede pretender captar por completo-: sería falta de respeto ante lo Desconocido que habita -o habitará- al poeta; sería olvidar que la poesía se respira, olvidar que la poesía nos aspira. (Pero este soplo, este ritmo -¿de dónde nos viene?) (p. 950)


Unas notas finales para quienes no conozcan la obra de Paul Celan. En primer lugar, en este vídeo puede escucharse a Celan recitando uno de sus poemas más conocidos, Todesfuge, (Fuga de muerte) escrito en honor de las víctimas del terror nazi.


Todesfuge

SCHWARZE Milch der Frühe wir trinken sie abends
wir trinken sie mittags und morgens wir trinken sie nachts
wir trinken und trinken
wir schaufeln ein Grab in den Lüften da liegt man nicht eng
Ein Mann wohnt im Haus der spielt mit den Schlangen der schreibt
der schreibt wenn es dunkelt nach Deutschland dein goldenes Haar Margarete
er schreibt es und tritt vor das Haus und es blitzen die Sterne er pfeift seine Rüden herbei
er pfeift seine Juden hervor lásst schaufeln ein Grab in der Erde
er befiehlt uns spielt auf nun zum Tanz

Schwarze Milch der Frühe wir trinken dich nachts
wir trinken dich morgens und mittags wir trinken dich abends
wir trinken und trinken
Ein Mann wohnt im Haus und spielt mit den Schlangen der schreibt
der schreibt wenn es dunkelt nach Deutschland dein goldenes Haar Margarete
Dein aschenes Haar Sulamith wir schaufeln ein Grab in den Lüften da liegt man nicht eng

Er ruft stecht tiefer ins Erdreich ihr einen ihr andern singet und spielt
er greift nach dem Eisen im Gurt er schwingts seine Augen sind blau
stecht tiefer die Spaten ihr einen ihr andern spielt weiter zum Tanz auf

Schwarze Milch der Frühe wir trinken dich nachts
wir trinken dich mittags und morgens wir trinken dich abends
wir trinken und trinken
ein Mann wohnt im Haus dein goldenes Haar Margarete
deis aschenes Haar Sulamith er spielt mit den Schlangen
Er ruft spielt süsser den Tod der Tod ist ein Meister aus Deutschland
er ruft streicht dunkler die Geigen dann steigt ihr ais Rauch in die Luft
dann habt ihr ein Grab in den Wolken da liegt man nicht eng

Schwarze Milch der Frühe wir trinken dich nachts
wir trinken dich mittags der Tod ist ein Meister aus Deutschland
wir trinken dich abends und morgens wir trinken und trinken
der Tod ist ein Meister aus Deutschland sein Auge ist blau
er trifft dich mit bleierner Kugel er trifft dich genau
ein Mann wohnt im Haus dein goldenes Haar Margarete
er hetzt seine Rüden auf uns er schenkt uns ein Grab in der Luft
er spielt mit den Schlangen und tráumet der Tod ist ein Meister aus Deutschland
dein goldenes Haar Margarete
dein aschenes Haar Sulamith.

[Fuga de muerte

LECHE negra del alba la bebemos al atardecer
la bebemos al mediodía y a la mañana la bebemos de noche
bebemos y bebemos
cavamos una fosa en los aires allí no hay estrechez
En la casa vive un hombre que juega con las serpientes que
escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarete
lo escribe y sale a la puerta de casa y brillan las estrellas silba
llamando a sus perros
silba y salen sus judíos manda cavar una fosa en la tierra
nos ordena tocad ahora música de baile

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
En la casa vive un hombre que juega con las serpientes que
escribe
que escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarete
Tu cabello de ceniza Sulamita cavamos una fosa en los aires
allí no hay estrechez

Grita cavad más hondo en el reino de la tierra los unos y los
otros cantad y tocad
echa mano al hierro en el cinto lo blande tiene ojos azules
hincad más hondo las palas los unos y los otros volved a tocar
música de baile

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
un hombre vive en la casa tu cabello de oro Margarete tu cabello de ceniza Sulamita y él juega con serpientes

Grita tocad más dulcemente a la muerte la muerte es un
maestro de Alemania
grita tocad más sombríamente los violines luego subiréis
como humo en el aire
luego tendréis una fosa en las nubes allí no hay estrechez

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un maestro de Alemania
su ojo es azul
te alcanza con bala de plomo te alcanza certero
un hombre vive en la casa tu cabello de oro Margarete
atiza sus perros contra nosotros nos regala una fosa en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro de
Alemania
tu cabello de oro Margarete
tu cabello de ceniza Sulamita]

Mohnn und Gedächtnis
(1952) [Amapola y memoria. Jesús Munárriz (tr.) Madrid: Hiperión, 1985, Fuga de muerte, pp. 57-59]
Los libros de poemas de Celan están publicados por Trotta en Paul Celan: Obras completas. José Luis Reina Palazón (tr.) Madrid: Trotta, 1999. Por esta obra Reina Palazón recibió el Premio Nacional de traducción. También lo obtuvo por su versión de las obras completas de Georg Trakl. Asimismo ha traducido para Trotta la correspondencia de Celan con la poetisa judía Nelly Sachs (Premio Nobel, 1966) y Los poemas póstumos.

En vida Paul Celan publicó ocho libros de poemas más el discurso Der Meridian, pronunciado al recoger el premio Büchner. Añado las traducciones de Celan previas a la de Reina Palazón. Son muy estimables las de Jesús Munárriz para Hiperión.
  1. Der Sand aus den Urnen, (1948) [La arena de las urnas. Celan rechazó este libro una vez editado por contener demasiadas erratas. Algunos de sus poemas están incluidos en el siguiente, Amapola y memoria.]
  2. Mohnn und Gedächtnis (1952) [Amapola y memoria. Jesús Munárriz (tr.) Madrid: Hiperión, 1985]
  3. Von Schwelle zu Schwelle (1955) [De umbral en umbral. Jesús Munárriz (tr.) Madrid: Hiperión, 1985]
  4. Sprachgitter (1959) [Reja de lenguaje. J. Francisco Elvira Hernández (tr.). Piedrahita: Sexifirmo, 1974]
  5. Der Meridian (discurso pronunciado al recibir el premio Georg Büchner en 1960, impreso en 1961)
  6. Die Niemandsrose (1963) [La rosa de nadie. J. Francisco Elvira Hernández (tr.). Piedrahita: Sexifirmo, 1976]
  7. Atemwende (1967) [Cambio de aliento. Felipe Boso (tr.) Madrid: Cátedra, 1983]
  8. Fadensonnen (1968) [Hebras de sol. Jaime Siles y Ela Fernández Palacios (tr.) Madrid: Visor, 1990]
  9. Lichtzwang (1970). [Compulsión de luz.]
En 1990 Michael Nyman puso música a seis poemas de Celan para que fueran interpretados por la vocalista alemana Ute Lemper. Me gustan especialmente los temas, 'Chanson einer Dame im Schatten' [Canción de una dama en la sombra] y 'Nächtlich geschürzt' [De noche fruncidos]. En palabras del maestro Nyman:
Six Celan Songs
This cycle of settings of poems by Paul Celan was written between May and July 1990 for Ute Lemper. The texts are taken from the following collections: 'Chanson einer Dame im Schatten' and 'Corona' from Mohn und Gedáchtnis (1952), 'Nächtlich geschürzt' from Von Schwellezu Schwelle (1955), 'Blume' from Sprachgitter (1959), and 'Es war Erde in ihnen' and 'Psalm' from Die Niemandsrose of 1963.
The settings of 'Corona' and 'Blume' both introduce an eight-bar chord sequence derived from Chopin's Mazurka in A minor, op. 17 no.4 (the introduction to which was used by Gorecki in his Symphony No.3). During the writing of 'Blume', on 7 June 1990, my mother died, and the cycle is dedicated to her memory.
En enero de 2006 el novelista irlandés John Banville ideó, a petición de la BBC, una obra de teatro radiofónico en la que imaginaba el encuentro que tuvo lugar en 1967 entre el filósofo nazi Martin Heidegger y el poeta superviviente del holocausto Paul Celan. El encuentro se produjo en Todtnauberg, pequeña localidad de la Selva Negra adonde Heidegger se había retirado. Sobre qué pasó sólo tenemos noticia a través de un hermético poema de Celan titulado Todtnauberg. Aunque las críticas que he leído de este experimento radiofónico de Banville no son demasiado buenas, si alguien pudiese informarme cómo conseguir el texto le estaría muy agradecido.